Descubre las técnicas de relajación más sencillas

Salud

El trabajo, los estudios, el estrés, el ruido… Encontrar tranquilidad es hoy en día una tarea tan difícil como necesaria. La relajación natural es un potente antídoto contra el estrés que todos deberíamos practicar. Está comprobado que la relajación nos ayuda a estar mejor con nosotros mismos. Pero muchas veces no sabemos cómo relajarnos por nosotros mismos, por eso es importante contar con técnicas y ejercicios que nos ayuden a relajarnos. Hoy descubriremos 4 ejercicios sencillos para relajarte y sentirte mejor:

Respiración profunda para eliminar las tensiones

Se trata de la piedra angular de muchas otras prácticas de relajación y se puede combinar con elementos relajantes complementarios como la aromaterapia y la música.

  1. Siéntate cómodamente con la espalda recta. Pon una mano en el pecho y la otra en el estómago. Inhala por la nariz. La mano sobre el estómago debe levantarse. La mano en el pecho debe moverse muy poco. Exhala por la boca, expulsando el aire tanto como puedas mientras contraes los músculos abdominales. La mano sobre el estómago debe moverse al exhalar, pero la otra mano debe moverse muy poco.Continúa respirando por la nariz y exhalando por la boca. Trata de inhalar suficiente aire para que la parte baja del abdomen se eleve y contraiga. Cuenta lentamente mientras exhalas.

La relajación muscular progresiva para aliviar el estrés

Se trata de un proceso de dos etapas en las que, sistemáticamente, se tensan y se relajan los músculos de diferentes grupos en el cuerpo.

  1. Afloja la ropa, quítate los zapatos y ponte cómodo. Tómate unos minutos para relajarte, respirar y realizar respiraciones lentas y profundas. Después tu atención en tu pie derecho. Tómate un momento para observar cómo lo sientes. Poco a poco tensa los músculos de tu pie derecho, apretando tan fuerte como puedas. Mantén la posición contando hasta 10. Relaja el pie derecho. Concéntrate en cómo la tensión se evapora y siente cómo tu pie se queda sin fuerzas y suelto. Permanece en este estado de relajación por un momento, respirando profunda y lentamente. Cuando estés listo, mueve tu atención a tu pie izquierdo. Sigue la misma secuencia de la tensión muscular y la liberación. Muévete lentamente a través de su cuerpo: piernas, abdomen, espalda, cuello, cara. Contraer y relajar los grupos musculares sobre la marcha.

La atención plena

Meditación para aliviar el estrés. Es la cualidad de estar plenamente comprometidos en el momento presente, sin analizar o “sobre-pensar” la experiencia.

  1. Exploración del cuerpo: sólo tienes que centrarte en la manera en que cada parte de tu cuerpo se siente, sin etiquetar las sensaciones como “buenas” o “malas”.
  2. Meditar mientras caminas: céntrate en el aspecto físico de cada paso: la sensación de los pies tocando el suelo, el ritmo de la respiración mientras te mueves y sentir el viento en tu cara.
  3. Comer conscientemente: trata de comer con atención. Siéntate en la mesa y centra toda tu atención en la comida. Come despacio, disfruta plenamente y concéntrarte en cada bocado.

La visualización guiada

Consiste en imaginar una escena en la que te sientes en paz, libre de dejar ir toda la tensión y la ansiedad. Establece lo que es más tranquilizador para ti.

  1. Cierra los ojos y deja que tus preocupaciones desaparezcan. Imagina tu lugar de descanso. Imagínalo tan vívidamente como sea posible: lo puedes ver, oír, oler y sentir. La imaginación guiada funciona mejor si incorporas tantos detalles sensoriales como sea posible.

Seguramente también habrás oído hablar de otras formas de relajación como el yoga o el Tai-chi. La valeriana también es un producto que te ayuda a relajar los músculos y que induce el sueño de forma natural. Escoge la forma de relajación que más te guste y siéntete relajada en tu día a día.

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