Cómo combatir la migraña y el dolor de cabeza

Salud

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La Sociedad Española de Neurología (SEN) estima que más de 3,5 millones de personas padecen de migraña en España y de ellos, casi un millón la sufren de forma crónica, es decir, tienen dolor de cabeza más de 15 días al mes.

De acuerdo a los datos del Estudio PRIMERA, realizado en España por miembros del Grupo de Estudio de Cefaleas de la SEN en pacientes que acudían por primera vez a la consulta de neurología, más de un 70% de los pacientes con migraña presentan una discapacidad grave y un 14% una discapacidad  moderada.

Pero a pesar de la elevada discapacidad que la migraña conlleva para los que la padecen, son aún muchos los pacientes que nunca han consultado con su médico su patología o, si lo han hecho, no han recibido un tratamiento adecuado.

“Las cefaleas en general y la migraña en particular, suponen el primer motivo de consulta neurológica. No obstante, teniendo en cuenta que la prevalencia de la migraña es del 12-13%, pero que la prevalencia percibida en las consultas de atención primaria es solo del 4,5%, queda claro que aún existen muchos pacientes con un seguimiento inadecuado de su enfermedad”, señala la Dra. Patricia Pozo Rosich, Coordinadora del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología.

“Casi todos los casos son susceptibles de mejorar si se manejan de un modo adecuado. Es recomendable consultar con el neurólogo cuando se produce un cambio en las características de la cefalea, cuando se hace más intensa o más frecuente de lo habitual, cuando el tratamiento pierde eficacia y, por supuesto, cuando el dolor de cabeza se acompaña de algún síntoma no habitual, porque en estos casos puede ser necesario realizar alguna prueba o cambiar la medicación de una forma individualizada”, destaca la Dra. Patricia Pozo Rosich.migrana_post2

Una vez diagnosticada una migraña, el tratamiento se divide en dos: tratamiento sintomático y tratamiento preventivo. Estos tratamientos tienen el objetivo de aliviar el dolor, restaurar la función y reducir la frecuencia de dolor de cabeza. Además un objetivo adicional puede ser la prevención de la progresión hacia una migraña crónica. El tratamiento preventivo es necesario cuando la migraña es difícil de controlar y aumenta en frecuencia y duración. Aproximadamente un 25% de los pacientes que consultan por migraña necesita tratamiento preventivo, aunque sólo un 5% lo recibe.

“El tratamiento preventivo de la migraña está infrautilizado. Además, la adhesión y persistencia al tratamiento son bajas. Concretamente, se estima que un 24% de los pacientes con migraña episódica y un 40,8% de los pacientes con migraña crónica discontinúan su tratamiento. Sin embargo, es crucial para poder controlar la frecuencia, intensidad y duración de las crisis de migraña, lo que permite a los pacientes

un menor uso de analgésicos”, explica la Dra. Patricia Pozo Rosich. “La principal razón que aluden los pacientes a esta falta de adherencia es la falta de eficacia de los tratamientos. Pero hay que tener en cuenta que el beneficio de la mayoría de los fármacos preventivos aparece tras dos o tres meses de tratamiento. Un beneficio precoz, a excepción de lo que puede ocurrir en algunos casos con la toxina botulínica, es muy infrecuente”.

¿Por qué tengo migraña?

La migraña tiene una base genética que hace que los pacientes sean potencialmente más vulnerables al sistema del dolor. Esto, unido a factores ambientales, como hormonas, alteración del sueño, estrés y de otro tipo, modulan la expresión de estos genes involucrados en aspectos como la plasticidad y la excitabilidad del cerebro, así como en la memoria del dolor o los estados anímicos, lo que hace que la compleja red de dolor del sistema límbico esté en un permanente estado de inestabilidad.

Los ataques de migraña se desencadenan por la suma de varios de estos factores, provocando la activación del sistema trigeminovascular de nuestro cerebro.

En el caso de la migraña episódica, el sistema es capaz de volver a un estado de equilibrio, pero en el caso de cronificarse el dolor, los propios ataques repetidos podrían llevar a la disfunción permanente

de esta compleja red, lo que evitaría la restauración del equilibrio del sistema.

  • Acude al médico para obtener un tratamiento preventivo.
  • Mantén a raya el estrés.
  • Evita la sobreexposición al sol o la claridad.
  • Sigue una dieta adecuada y reduce el consumo de alcohol.
  • No realices deporte que te suponga un sobreesfuerzo.
  • Si eres mujer, vigila y trata los cambios hormonales asociados a la menstruación, embarazo o menopausia.
  • Sigue una rutina de descanso, para evitar los trastornos del sueño.
  • Bebe suficiente líquido: Existe una correlación directa entre la falta de hidratación y los dolores de cabeza. Toma entre 6 y 8 vasos de agua al día, lo que equivale a entre 1,5 y 2 litros de agua al día.
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