Tips para cuidar el pecho

Bebés y Mamás

Los pechos son una de las partes más delicadas del cuerpo de la mujer. Debido a su tamaño y peso, el paso de tiempo o los embarazos pueden hacer que se deterioren. Existen una serie de rutinas que ayudan a cuidar la piel del pecho, para que este se muestre más erguido y cuidado. Algunas de las consideraciones que tenemos que tener en cuenta antes que nada es que la piel de los senos es extremadamente fina y tiene muy pocas glándulas sebáceas y carece de músculos y ligamentos que lo sostengan. Debido a su posición, sobre los pectorales mayores, está sujeto únicamente por la piel que va desde la barbilla hasta los senos. El pecho alcanza su plenitud entre los dieciséis y dieciocho años, cuando los senos son altos, firmes y con los contornos bien definidos. Con la edad la elasticidad disminuye ya que las fibras de colágeno y elasticidad se degradan y su producción se ralentiza. La glándula mamaria, debido a su peso y a la fuerza de la gravedad, cae y se desplaza hacia las axilas. ¿Qué podemos hacer para conservar los senos jóvenes?
  1. En primer lugar es imprescindible tener unos cuidados básicos diarios.
  2. El paso imprescindible es la hidratación. La piel necesita estar hidratada para mantenerse elástica. En principio bastará con que nos acostumbremos a nutrir los senos y el escote con crema hidratante.
  3. A medida que pasan los años, la hidratación ha de complementarse con productos específicos que aporten elastina, colágeno, vitaminas y extractos tonificantes, como el castaño de indias, y estimulante como la centella asiática.
  4. El frio también es muy eficaz para mantener el pecho firme. Resulta beneficioso pasar alrededor del pecho un cubito de hielo envuelto en tela o unas compresas mojadas después de enfriarlas diez minutos en el congelador o usar una especie de pequeños flotadores que se enfríen en la nevera.
  5. Otra rutina beneficiosa y muy sencilla de realizar es terminar la ducha de cada día con agua fría (no helada) o mejor aún, duchar cada seno (rodeándolo de fuera adentro), durante uno o dos minutos con agua fría.
  6. Para finalizar, viene muy bien realizar un tratamiento intensivo una vez al mes. Se trata de realizar una exfoliación suave con un producto específico o, en su defecto, con uno de los que se usan para el rostro, y después, aplicar una buena mascarilla reafirmante.
Y vosotras, ¿qué trucos usáis?
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