¿Tarrito papilla?

Bebés y Mamás

Descubre las ventajas de las papillas y los potitos

¿Qué es mejor para la alimentación de tu bebé?

A todas las madres les asalta esta gran duda a la hora de alimentar a su bebé ¿tarritos o papillas?

El mercado está colmado de diferentes productos alimenticios para bebés y niños, sabores y recetas que a veces sorprenden hasta a las expertas abuelas cocineras, sin embargo debes elegir cuál es la mejor opción para tu niño. La respuesta es simple: depende.

Básicamente la diferencia entre una papilla y un tarrito de comida para bebé es su presentación, es decir un tarrito es un alimento listo para comer (ideal para cuando la madre y el niño están fuera de casa) y la papilla es un producto envasado y deshidratado que requiere preparación.

Ventajas del tarrito

Por ello si estás fuera de casa, el alimento preparado parece la mejor opción ya que es cómodo y sencillo de manipular. No cometas el error de preparar la papilla en casa y llevártela en un recipiente, las papillas preparadas suelen perder densidad transcurrido un tiempo.

Ventajas de la papilla

Las papillas son ideales para prepararlas en casa (si no dispones de tiempo para hacerla casera), ya que puedes elegir cómo prepararlas: con agua, con leche de continuación con leche materna, con leche de soja… ¡lo que más desees!

Ambos alimentos están sumamente equilibrados y testeados por expertos en nutrición infantil, por ello elijas la opción que elijas tu bebé estará 100% protegido y sano. A continuación comparto algunos conceptos a tener en cuenta a la hora de elegir un tarrito o una papilla:

  1. Sabor: Que tenga un sabor agradable es lo primordial. Es importante que el alimento no tenga un sabor muy concentrado, ya que esto indica una alta cantidad de conservantes en el producto. Abre el producto y huélelo.
  2. Calidad materia prima: La selección de productos de alta calidad a la hora de preparar la papilla es importante. Por ello elige aquellas marcas que utilicen materia prima de calidad.
  3. Textura: Los bebés y niños son muy sensibles a las texturas, aquí va a gusto: hay quien prefiere una papilla más líquida, otros espesa o con tropezones. Para gustos, colores.
  4. Preparación: La diferencia entre los tarros preparados y las papillas es la preparación. Al hablar de tarritos se hace referencia a aquellas papillas que ya están envasadas y listas para comer; mientras que las papillas son por lo general cajas con la papilla deshidratada y que se ha de preparar en casa. De hecho, por ejemplo muchas papillas de bebé (6, 9 meses) se pueden preparar con leche materna, agua, o leche de continuación.
  5. Favoritismo: El niño elige. Hay veces que los niños eligen su marca y papilla favorita y contra eso no hay nada que hacer.

Las opciones son amplias: recetas mediterráneas, sin gluten, líquidas, con miel, etc. Lo importante es que tú elijas la más deliciosa para tu bebé.

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